ESTADOS UNIDOS entendió mejor que nadie que la energía es la esencia vital del ser humano. La praxeología explica que el ser humano actúa para estar mejor que el momento inmediatamente anterior. Eso implica que su principal acción es transformar materia en energía dentro de su cuerpo al introducir alimentos (proteinas, carbohidratos, fibras) que luego su cuerpo de forma instintiva transforma químicamente en glucosa, que es finalmente la energía que consumen los seres humanos para poder actuar con su biomecánico cuerpo. Esa energía no surge de la nada, hay que trabajarla y esto implica transformar la materia (no crearla porque la materia no se crea). Si Dios (el universo) diseñó al ser humano como consumidor de energía esto implica que el dinero es la energía mental y física que un ser humano le pone a cualquier mercancía, y muchas de esas mercancías se convierten en depositarias de esa energía. Es allí donde esa mercancía se transforma en moneda que sirven para intercambiar bienes y servicios. Por eso pensar en "dinero de la nada" es una estafa intelectual que Estados Unidos está resolviendo dando soporte a su "dólar mercancía" con la energía del mundo. Nos guste o no es lo más lógico después del oro si pensamos que Estados Unidos está consciente que el oro es la mejor moneda pero el patrón oro le quita poder "energético" ya que no lo puede manipular o crear de la nada. El dólar en billetes o digital si lo puede crear y manipular de acuerdo al contexto geopolítico del momento, y es por ello que al dólar no solo lo "respalda" la confianza en el gobierno de Estados Unidos si no la hipnosis monetaria de los 8.5 mil millones de seres humanos que instuyen que al dólar lo respaldan 12 portaviones nucleares, 6000 aviones de última generación y 5500 artefactos nucleares. Gracias a Dios son los Estados Unidos quienes tienen ese poder financiero y no tiranís como Rusia o China. Por cierto, a quien no le guste ese nuevo orden mundial financiero tiene la opción de usar bitcoin en billeteras frías, pero debe hacer el esfuerzo de aprender. Si no, siga demandando esa mercancía de la Reserva Federal de forma voluntaria porque Estados Unidos no obliga a nadie a usar el Dólar.
